El ojo de todos el corazón de nadie
(selección)
VIRAJE AL CENTRO Un manojo de monedas pulidas por los océanos Es el escondite de la libertad Se asoma el caballete chispeante Que contiene al alba para darle paso a mi enamorada Entre las efigies desmelenadas y los frutos Vertidos en el adormecimiento de las hierbas oscuras Y en la belleza de los cielos cambiantes Se presiente otra palabra Para aclarar a las danzas salidas de un instante cualquiera Los sentidos del mundo Se agrupan como esquivas luciérnagas En los ojos de una bailarina de los años locos Al suspirar fugazmente puede convertirse en polvo de estrellas Su espalda donde la luna hace su pirueta menos conocida se derrama hacia el fulgurante inicio de los azules Que serán espejo viraje al centro. DUDA ESTRELLADA Transformar un bello Giorgione En un arrebato de flechadas anochecidas Por el aliento del único avenir posible: Un sendero por donde unas rosas nacientes crean una nueva constelación Un retruécano formidable donde la figura humana Retuerce las sombras De las imágenes que se doren Por un claro de luna Tendido Entre las medias azules de una muchacha Y su cojinete de mariposas poco literarias. EL CAMINO DEL DUENDE ¿ Quién sino el azar con sus vientos cruzados merece atención en desmesura ? El camino del duende es su elemento Nace donde se precisa lo intermitente de los adioses Donde un aro facilite la aparición de una niña En un mecanismo de relojería Escapando de sus tiempos vagos El placer de existir arroja Hacia sus senos perfumados de abismo El bucle Donde el duende se duerme. APROXIMACION A LA DOMADORA DE VERBOS Si ha de iniciarse El desnudo de la seducida Que los miles de ocasos deshojados por la misma mirada Acunen a la perspectiva fugaz de su sonrisa El manto plagado de alas Estructuradas según el paso de los planetas cae Como una alondra agotada en una tabla de especias Vista con ojos deslumbrados Cómo no estarlo cuando el genio acude Al llamado del temblor de unos senos Por los que se daría el sol Si ha de iniciarse el desnudo clavemos Los ojos un instante en Venus Bajo poses hechiceras para iluminar las redondeces Que son señales pausadas anudadas con prisa Al fin de su cabellera Un cruce de caminos un bosque frente a otro y al mar Que la torna emblema de todo beso. EL OJO DE TODOS Pudieran los ecos perdidos tramar la armonía Más inspirada de los ocasos Verse reflejados en los pasos amados Cuando los cinco sentidos Se alzan Hacia las olas orgiásticas.
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